La variación anual del IPC se sitúa en julio en el 3,6%, cuatro décimas más respecto a junio. Es el registro más elevado de lo que llevamos de año y el peor dato desde mayo de 2024, cuando la inflación alcanzó, igualmente, el 3,6%.
Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social correspondientes a julio consolidan el buen momento que atraviesa el mercado laboral español, pese al incierto y complejo contexto geopolítico internacional.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026 registran un intenso aumento del empleo y una notable reducción del desempleo, en línea con el comportamiento estacional característico de este periodo del año, marcado por el inicio de la temporada estival, que también explica un leve repunte de la tasa de temporalidad.
Este documento corresponde al Estudio Nº 40 de la serie habitual de Estudios. Dentro de la acción protectora del sistema
La variación anual del IPC se sitúa en junio en el 3,2%, igual que en mayo. Esta estabilidad refleja una moderación de las presiones inflacionistas, pese a la incertidumbre geopolítica y a la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de junio reafirman el buen momento del mercado laboral. Aunque junio suele registrar un impulso estacional del empleo, la afiliación alcanza uno de los mejores registros de toda la serie histórica, acompañado de un nuevo descenso del paro.
Los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral correspondientes al primer trimestre de 2026 muestran que, a pesar del complejo contexto internacional, la economía española mantiene un sólido ritmo de crecimiento, con un avance del PIB del 0,6% en términos trimestrales y del 2,7% en tasa anual.
La variación anual del IPC se sitúa en julio en el 3,6%, cuatro décimas más respecto a junio. Es el registro más elevado de lo que llevamos de año y el peor dato desde mayo de 2024, cuando la inflación alcanzó, igualmente, el 3,6%.